Hacer una buena práctica médica no garantiza librarse de una demanda

A lo largo de más de un año de vida de Lex Sanitaria hemos tratado de transmitir la importancia de la historia clínica, el consentimiento informado, los peritos, y un largo etcétera de elementos que no forman parte sustancial del arte de curar pero que el ordenamiento jurídico da una importancia fundamental para proteger los derechos de los pacientes.

Es por esto que a la dificultad de hacer una lex artis ad hoc indiscutible en cada caso, hay que sumarle una serie de requerimientos que hay que ser capaces de demostrar que se cumplieron en un hipotético juicio.

Los jueces destacan siempre en sus sentencias sobre responsabilidad civil profesional la importancia de que los pacientes deben estar correctamente informados. Pero, ¿hasta dónde debe llegar la información que debemos trasladar al paciente? ¿Es suficiente información la expuesta en los consentimientos informados que firman nuestros pacientes? ¿Quién puede confirmarnos si esa información es la que debe conocer el paciente?

El consentimiento firmado por el paciente debe ser complementado siempre con la información verbal que el médico traslada a su paciente. Esto debe quedar reflejado en la historia clínica para que pueda demostrarse que se cumplió con ese deber de información.

Hay veces que todo esto debe estar apoyado en una sólida defensa, para lo que hay que contar con abogados especializados y experimentados en defender a médicos. Es lo mínimo que se puede pedir.

Y finalmente, si todo esto no fuera suficiente, hay que estar preparado, qué mejor que con un buen escudo como es un seguro que cubra con holgura. Ya no es raro que se hagan reclamaciones por encima de un millón de euros. Puede ser difícil que le toque –como es el caso de esta semana-, pero si ocurre no habrá hecho mejor inversión en defender su propio ejercicio profesional y su patrimonio.

Un buen seguro de responsabilidad civil profesional debe compaginar un buen capital asegurado, amplitud de garantías que recojan, sino todas, la inmensa mayoría de las reclamaciones posibles, por raras que resulten, un buen equipo de profesionales que ayuden a la hora de encauzar las coberturas de las mismas, un buen equipo de abogados y a un precio lo más ajustado que se pueda sin desechar nada. En Uniteco Profesional lo llamamos el Producto Premium en su modalidad integral.

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