Cómo evitar una reclamación

La necesidad aguza el ingenio y parece que la crisis es un buen motivo para estar alerta ante nuevas fuentes de ingresos. En los últimos cuatro años los siniestros se han incrementado en un alarmante 92%, por ello además de una buena praxis médica es fundamental:

1.- Una buena información a los pacientes (normalmente se da) y que quede constancia por escrito del consentimiento informado.

2.- La historia clínica debe ser como un “cuaderno de bitácora”.

3.- Antes de responder a un interesado de una complicación en un tratamiento o cirugía póngase en contacto con su abogado de Uniteco Profesional.

Cualquier profesional de la medicina entiende que su labor consiste fundamentalmente en poner todos los medios para vencer o paliar las consecuencias de una enfermedad. Los resultados no siempre son como uno quisiera pues la medicina no es una ciencia exacta y aunque todos los pacientes vinieran con una misma dolencia seguro que habría que aplicarles distintos tratamientos.

Muchas veces esta manera de enfrentarse a la enfermedad no es entendida por los pacientes y pueden aprovechar para demandar unos daños que pretenden ser satisfechos con una jugosa indemnización. En este juego entran también abogados especializados en demandar a médicos y dentistas por los supuestos daños morales o físicos que se reclaman.

Los siniestros a médicos y dentistas han aumentado un llamativo 92% en apenas cuatro años. Pero no solo ha aumentado el número de reclamaciones sino también el importe que se demanda. Ya no es raro ver en los juzgados reclamaciones en las que se piden indemnizaciones de un millón de euros. Estas cantidades desorbitadas dan idea de una naciente cultura reclamadora desconocida hasta hace unos años en nuestro país.

La mayoría de las reclamaciones son fruto de la visión subjetiva del paciente, por lo que un ejercicio intachable de la medicina no garantiza necesariamente evitar este amargo trago.

Ante esta amenaza latente es fundamental contar con un seguro de responsabilidad civil profesional solvente que garantice no solo las coberturas sino que atienda de manera personal al profesional sanitario, aspecto muy valorado por los médicos y dentistas que en esos momentos incluso será su único apoyo. Desde Uniteco Profesional, como expertos en la defensa del médico y del dentista, recomendamos ser extremadamente escrupulosos con la gestión de las expectativas de los pacientes, ser muy rigurosos en la documentación de los tratamientos y si se dan situaciones complicadas antes de responder a nadie ponerse en contacto con su abogado.

Para el primer punto es vital la información que se da al paciente, hecho que tiene que quedar plasmado por escrito en los consentimientos informados, que deben recoger:

a) La información vital del tratamiento

b) Los riesgos inherentes

c) Complicaciones más frecuentes

d) Complicaciones menos frecuentes máxime si son de consecuencias graves o muy graves aunque se den por hecho

Por supuesto que luego deben de estar bien hechos y ser realistas acerca de los riesgos que presentan tratamientos u operaciones. El tratamiento de la información de cara al paciente se basa en la transparencia y en el realismo de las situaciones. Ser escrupulosos en este punto hará que el propio paciente tome conciencia de la situación y no sea víctima de falsas expectativas bien porque se edulcore la situación o por la ausencia de los riesgos que puede correr.

En cuanto al segundo punto, es muy importante ser rigurosos en el desarrollo de la historia clínica del paciente. Esta se debe convertir en un cuaderno de bitácora del tratamiento que está siguiendo el paciente. En la historia clínica no se debe reflejar solo los tratamientos recomendados o las pruebas diagnósticas realizadas. También se debe reflejar cualquier información, por mínima que esta sea, que se ha transmitido al paciente ya que, en muchas ocasiones, esa información es válida ante un juez cuando se trata de verificar que el paciente ha estado –o no- informado.

Respecto del último punto, cuando se pide un informe por parte del paciente o por parte de la gerencia del hospital, etc… es importante que dicho informe esté revisado por un abogado especialista en la materia, especialmente cuando ha sido un tratamiento o cirugía con complicaciones o hechos raros o insólitos. En este caso llámenos porque en el seguro integral está incluido este servicio.
Estas medidas pueden evitar una reclamación o, lo más importante, que en caso de que se acabe dando dure el menor tiempo posible y sus consecuencias sean las menores posibles.

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