Condenas de profesionales sanitarios incluso habiendo actuado conforme a la lex artis ad hoc

En el apartado de reclamaciones queremos hacernos eco de los supuestos en que los profesionales sanitarios vienen siendo condenados incluso aunque hayan puesto todos los medios a disposición del asegurado y hayan actuado conforme la lex artis ad hoc.

El riesgo del profesional está en la información  que se le traslada al paciente y la materialización de los riesgos.

Se entiende por el juzgado, en caso de ausencia de información o información insuficiente, que existe una pérdida de oportunidad por no dejar decidir al paciente si le compensaba o no los riesgos de una posible intervención y por lo tanto es merecedor de una condena incluso habiendo actuado el profesional correctamente y en pro y beneficio de la salud del paciente.

Es decir, no solo vale que el consentimiento informado advierta de los riesgos previsibles o posibles de un acto médico, sino que es necesario que en el mismo consignar supuestos que pueden llevar aparejada la necesidad de nuevas intervenciones ante nuevos hallazgos habiendo sido aceptado e informado el paciente de los mismos.

A modo de ejemplo destacamos:

Cirujano que diagnóstico de bocio multinodular, durante la intervención se detectó una tiroiditis fibrosa decidiendo intervenir sobre la misma ocasionando daño en las cuerdas vocales y complicaciones respiratorias. A pesar de la actuación correcta se condena por no tener autorización de dicha actuación en el consentimiento.

Ginecólogo que durante la intervención ante un embarazo ectópico debe finalmente extirpar la trompa, motivo por el por es reclamado por no haberse informado de dicha situación a la paciente.

Cirujano maxilofacial que realizando una rehabilitación oral completa se encuentra con una calidad de hueso tipo IV solo diagnosticable durante la intervención. A juicio de juzgador se entendió que debía de haberse levantado al paciente de la intervención y recabar su autorización o que el consentimiento comtemplara todos los escenarios durante la intervención.

Aunque desde el punto de vista médico muchas de estas situaciones pueden parecer casi grotescas, la información al paciente se convierte en una autentica espada de Damocles para el profesional lo que obliga extremar el cuidado y diligencia de la información que se facilita a los pacientes, no solamente recogiendo la información en el consentimiento informado sino también dejando constancia de la información en la historia clínica.

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