Conoce tus derechos ante un expediente informativo previo, la antesala del expediente disciplinario

“Buenos días, le llamo de Inspección. Hemos recibido una reclamación de un paciente y queríamos aclarar un par de cuestiones con usted respecto a su actuación…”.

Este es un simple ejemplo de lo que podría ser el inicio de una conversación en la que un profesional sanitario es requerido para aclarar algunas cuestiones de un incidente surgido durante su día a día.

No obstante, lo que en apariencia puede ser un simple intercambio de pareceres respecto a un episodio concreto en el trabajo esconde en realidad lo que la Ley denomina expediente informativo previo, es decir, la antesala de un posible expediente disciplinario.

Las explicaciones que se deben plasmar en un informe o la comparecencia en un expediente informativo previo pueden suponer un verdadero dolor de cabeza para los profesionales médicos. En la mayoría de los casos se enfrentan a una situación desconocida ante la que no saben cómo actuar o cuáles son los derechos que les asisten ante la Administración. El nerviosismo que les puede suponer esta incómoda situación puede llevarles a ofrecer una información errónea o incompleta que pueda derivar en consecuencias muy negativas.

Esta situación se complica aún más por el hecho de que si la propia normativa no regula bien este tipo de expedientes, mucho menos claros son los derechos y obligaciones de las personas que participan en los actos administrativos que conforman el proceso.

En líneas generales, este tipo de expedientes informativos previos se caracterizan por una notoria carencia de información respecto de los hechos investigados. No obstante, es importante saber cómo actuar en estos difíciles momentos, ya que pueden ser la antesala de un expediente disciplinario, y lo que el profesional haya declarado puede lastrarle en su defensa en un hipotético y ulterior procedimiento sancionador.

Pero, ¿qué puedo hacer cuando soy llamado para comparecer en sede de un expediente informativo previo? La respuesta es más sencilla de lo que parece y puede resolverse, simplemente, con la recomendación de acudir a un letrado especialista en Derecho Sanitario que le asesore ante esta situación. Por este motivo, es muy importante revisar las coberturas de la póliza de Responsabilidad Civil Profesional y confirmar si la defensa jurídica incluida comprende también este tipo de expedientes.

En estos casos, la Administración requerirá al médico la elaboración de un informe sobre una actuación concreta o le citará para comparecer ante el instructor del expediente con el fin de ser interrogado. En estas situaciones, el profesional puede caer en el error de pensar que se trata de ayudar a la Administración a despejar dudas sobre algún asunto en concreto, y confiar en que dicho informe o comparecencia no va a acarrearle ningún efecto negativo.

Sin embargo, debido a la falta de garantías que existen en los procedimientos de información previa, es totalmente recomendable que el médico solicite el asesoramiento de un abogado especialista en Derecho Sanitario, que podrá acompañarle a declarar o revisar el informe que prepare el profesional sanitario, ya que es común que este tipo de procedimientos deriven posteriormente en un expediente disciplinario, por lo que la defensa del médico se vería influenciada por lo que manifestase en esa fase previa.

Respecto a cómo debe comportarse el médico, debemos tener en cuenta que en la mayoría de los casos la información que se facilita en la fase de información previa es muy breve, lo que puede dificultar la respuesta que dé a la administración u ocasionar que esta se malinterprete. Por ello, es muy importante que desde el principio no se dé respuesta a datos que no se conozcan con total claridad o de los que existan dudas, y se soliciten las aclaraciones que se estimen oportunas antes de dar una respuesta.