David del Portillo (Uniteco): “Buscamos que el médico cuente con un asesor personal en su lugar de trabajo”

El director de Expansión de la Correduría explica hacia dónde enfocan su crecimiento y sus próximos objetivos en los tiempos que corren.

¿Qué supone para Uniteco poder estar cada día más cerca del profesional sanitario en todos los rincones de España?

Quizás, una de las mayores satisfacciones que una empresa con vocación profesional pueda tener. Llevo 10 años en Uniteco y puedo garantizar que es una empresa que “vive con pasión” lo que hace. Ayudar a aquellas personas que en los malos momentos nos cuidan, es un plus y genera una satisfacción personal que no puedo describir.

Durante la pandemia, en lugar de alejarnos de los médicos haciendo ERTE, hemos intensificado la actividad y ampliado nuestro equipo de asesores personales para los sanitarios. Gracias al teletrabajo nunca hemos dejado solo al profesional; hemos regalado más de 500 cestas de golosinas por toda España para que nos sintieran cerca; hemos incluido nuevas coberturas en nuestro seguro de Responsabilidad Civil Profesional que se adaptaran a esta nueva situación, como el apoyo psicológico; hemos regalado el seguro a los residentes y a los exclientes jubilados que se incorporaran a la lucha… En definitiva, hemos demostrado que nuestra pasión es estar al lado del médico; en esta ocasión, no iba a ser diferente.

Como director de Expansión, ¿qué retos tiene en este momento por delante en cuanto a eso precisamente, expansión de sus soluciones aseguradoras por todo el territorio?

Nuestra intención es seguir creciendo y tener presencia física en todas las comunidades autónomas. Siempre hemos sido defensores de la figura del asesor personal, ya que, cuando un médico tiene un problema, desea tener a un especialista a su lado.

Este crecimiento, por el sector tan especializado al que nos dirigimos, lleva detrás un proceso de formación muy estricto que no se consigue en semanas, por lo que primaremos la calidad frente a la velocidad en este proceso de expansión.

Ustedes siempre se han diferenciado por su vocación de asesores, ¿qué puede ofrecerle la figura del asesor personal experto (APE) al profesional sanitario?

El trato entre personas no debe perderse, aunque aprovechemos los beneficios de la digitalización. La confianza generada por un profesional, la cercanía, la calidez que un médico necesita cuando tiene un problema, no solo debe gestionarse a través de un teléfono o una pantalla. Como he comentado antes, nuestros competidores se han centrado en la cuenta de resultados haciendo ERTE y ERE; creo que esta decisión va a afectar a ese trato personal que antes ofrecían y que el facultativo necesita. No buscamos que el profesional se acerque a nuestras oficinas, sino que dispongan de su asesor personal en su lugar de trabajo. Para nosotros y para la sociedad, el tiempo de un médico es vital para salvar vidas y creo que ponerle las cosas fáciles debe ser nuestra prioridad.

Recientemente han creado una solución innovadora en el sector, el Plan de Protección Personal (PPP), ¿en qué consiste y cómo puede ayudar al médico?

A lo largo de la vida de un facultativo, como de cualquier otra persona, pueden ocurrir situaciones no deseadas que trastocan los proyectos de futuro. Estos planes de protección comienzan con un análisis de la situación personal del médico, tanto en sentido patrimonial como familiar, de la siguiente manera:

  • Analizamos el déficit patrimonial que existe entre los gastos que tiene un médico y las pensiones por viudedad, orfandad o invalidez que percibiría, tanto el profesional como su familia.
  • Estudiamos la situación económica del facultativo tras la jubilación, al reducirse drásticamente sus ingresos.
  • Explicamos cómo funcionan los seguros de Vida hipotecarios, analizando no solo las primas excesivas que suelen cobrarse sino también los aspectos fiscales que pueden generar un problema a la unidad familiar en caso de fallecimiento y que el médico suele desconocer.

Para nosotros, antes de hacer un buen seguro de coche o de hogar, lo primero es garantizar que la tranquilidad del profesional y de su familia no se vean afectadas en caso de infortunio.

¿Realmente el médico conoce los aspectos legales de su profesión? ¿Se encuentran con mucha demanda de asesoramiento en este sentido?

Por desgracia, tenemos mucha demanda en este aspecto ahora más que nunca.

Soy defensor de que cada persona pueda especializarse a nivel profesional en aquello con lo que disfruta. El médico centra todos sus esfuerzos en resolver los problemas de salud de las personas y, lógicamente, no puede especializarse también en los aspectos legales que su profesión implica; para eso estamos nosotros. Nuestro valor añadido frente a cualquier compañía es que somos los únicos que trabajamos en exclusiva con el despacho de abogados líder en Derecho Sanitario, DS Legal Group. Cuando tiene un problema, el médico siempre desea ser defendido por el mejor equipo, ya que eso puede suponer que la sentencia se incline hacia un lado u otro.

Como estamos viendo últimamente, ¿es posible ofrecer tranquilidad por 50 euros al año?

Es muy buena pregunta y, dado que mi padre siempre se ha dedicado al mundo del automóvil, me gustaría contestarle con un símil. ¿Cree que una marca de coches sería capaz de fabricar un vehículo nuevo por 5.000 €? Claro que sí. Montan un motor de 50 CV, neumáticos “low cost”, sin dirección asistida, ni airbag, ni ABS, ni faros de xenón… Puede hacerse pero, ¿estaría tranquilo? ¿En caso de accidente le hubiera gustado contar con esas funciones?

El sector seguros es igual. Podemos crear una póliza de 50 o de 25 euros, si me apura, ampliando la famosa “letra pequeña” o eliminando coberturas, pero en caso de siniestro no tiene airbag… Hablamos de que este seguro cubre uno de los bienes más preciados que tiene un médico, su profesión, y, en muchas ocasiones, lo barato sale caro.

¿Le gustaría tener cobertura sin franquicia en el caso de que la administración pública repita contra usted, en caso de que existan inexactitudes en las historias clínicas o los consentimientos informados, disponer del máximo capital ante posibles reclamaciones millonarias, hasta 4.000 € al mes en caso de inhabilitación profesional, un subsidio por suspensión de empleo y sueldo, cobertura ante demandas por el RGPD, apoyo psicológico en los momentos más complicados o que su defensa la gestione el despacho líder en Derecho Sanitario de nuestro país? Si la respuesta es sí, ya le adelanto que por 50 € nadie se lo cubre.

¿Cuál es el peligro real de estar mal protegido?

Tanto con la bata puesta como sin ella, estar mal protegido implica muchas situaciones adversas.

En el aspecto económico, si se intenta ahorrar en el seguro y sucede una circunstancia que, por la fragilidad de la póliza, esté excluida, no hay cobertura. Si se contrata un capital de 600.000 € por siniestro y le condenan a pagar 1,5 millones imagínese la situación…

En el sentido de ofrecer tranquilidad, algunos profesionales que trabajan exclusivamente en la sanidad pública nos dicen que confían en su Servicio Público de Salud pero, ¿qué ocurre si el propio servicio público repite contra el médico, le inhabilitan o recibe una demanda infundada? Cuando tu defensa depende 100 % de la Administración, los tiempos se alargan, el servicio no es cercano y vivir durante años con la incertidumbre del “no saber qué va a pasar” termina afectando mentalmente al médico. No solo hablamos de la parte económica; estar mal protegido afecta a otros aspectos intangibles, fundamentales para ejercer la Medicina de forma segura.