Demanda de 112.000 € por tratamiento de endodoncia

El caso que nos ocupa hoy, hace referencia a una paciente que acudió a una clínica dental a causa de una gran caries que sufría en una pieza dental y a pesar de que se le hizo un tratamiento correcto de endodoncia por uno de los facultativos decidió demandar la no desdeñable suma de 111.977 € alegando la mala praxis de los doctores que la atendieron.

Antes de presentar esta demanda la paciente había acudido al Comité de Ética y Deontológica del Colegio Oficial de Dentistas local, el cual resolvió el litigio a favor de los doctores alegando que no existía mala praxis, y que el dolor que padecía sería en todo caso a causa de un “síndrome de disfunción de la articulación temporomandibular” fruto de la maloclusión, en ningún caso como consecuencia de la endodoncia.

Para poder entender esta resolución haremos una breve descripción cronológica de los hechos. La paciente acudió en primer lugar a la clínica por el dolor que sufría en una muela a causa de una caries. Siguiendo los protocolos habituales los doctores le ofrecieron dos alternativas: realizar una exodoncia (extracción de la muela) o una endodoncia. La paciente optó por la segunda opción tras ser informada de los riesgos existentes.

Tras la realización del tratamiento la paciente sufrió una leve parestesia, síntoma que en estos casos es habitual y que fue tratado por los odontólogos evolucionando favorablemente hasta recuperar completamente la inervación de la zona afectada y desapareciendo la parestesia. Sin embargo, la paciente refirió que comenzó a sentir molestias en la zona de la muela donde le habían realizado la endodoncia, y tras el examen pertinente se descubrió que la causa del dolor era consecuencia de una maloclusión en otra pieza dental diferente, hecho que corroboraría posteriormente el Colegio de Odontólogos como ya se ha señalado.

Los facultativos de la clínica, tras tomar medidas a la paciente, le colocaron una férula de descarga y le prescribieron relajantes musculares, dándole cita para la revisión a los cinco días, cita a la que no acudió, abandonando el tratamiento que le estaban realizando.

La defensa del expediente fue llevada a cabo por los abogados de DS Legal Group, quienes dejaron claro que las pretensiones de la paciente en su demanda nada tenían que ver con lo que se reclamaba, puesto que los dolores por los que solicitaba la indemnización por la supuesta mala praxis eran a consecuencia de, como ya hemos dicho, una patología diferente a la endodoncia realizada.

La demandante, por su parte, tenía que haber acreditado además que el resultado lesivo que decía padecer tenía su causa en la actividad médica desarrollada. Sin embargo, las pruebas documentales que presentó no acreditaban ni el dolor que alegaba ni el nexo de causalidad entre dicho dolor y la actividad profesional demandada, ni siquiera presentando un informe pericial, excluyendo así de la culpabilidad a los doctores.

Así lo confirmó el juzgado desestimando íntegramente la demanda interpuesta por la paciente y absolviendo a los doctores de hacer frente a la indemnización reclamada.

Desafortunadamente la demandante era beneficiaria de asistencia jurídica gratuita por lo que a pesar de que fue condenada en costas, las cuales podrían ascender aproximadamente a unos 18.000€.

 

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