El peligro de ‘tener al enemigo en casa’: hospitales contra médicos

¿Qué ocurre cuando se recibe una reclamación y las pruebas son manipuladas para apuntar hacia el médico? Como en una película de intriga, el protagonista debe demostrar su inocencia desmontando las acusaciones y demostrando la falsedad de estas pruebas.

Al hilo de lo sucedido en un hospital que ha sido condenado por alterar la información contenida en una historia clínica para echar la culpa del fracaso de un tratamiento al dentista que lo realizó, comentamos la posibilidad de tener al enemigo en casa, de recibir una reclamación por la mala fe de terceros o directamente por ser acusado de algo de lo no se es responsable.

En estos casos la indefensión es mayor ya que las pruebas contra la actuación del médico se ‘fabrican’ en el propio centro de trabajo y hay que demostrar la falsedad de estas pruebas, algo que no es tan fácil.

El problema fundamental de estas actuaciones es que no hay muchas posibilidades de poderlas conocer previamente, prevenirlas y por lo tanto poner remedios defensivos.

El caso más habitual es todo aquello referido a las manipulaciones en la historia clínica por terceros. Estas manipulaciones pueden ser verdaderas falsificaciones en la historia clínica, en las cuales se destruye la historia de un profesional y se decide realizar una completamente nueva ad hoc para presentarlo en la defensa de un procedimiento sin que el profesional haya tenido conocimiento de los hechos.

En otras ocasiones son anotaciones o ampliaciones de la historia sin que los profesionales intervinientes hayan tenido conocimiento de los hechos ni hayan participado en la misma. Son anotaciones como llamadas de pacientes a la consulta y recomendaciones realizadas, petición de pruebas que realmente no fueron solicitadas, anotaciones relativas a preanestésicos e información entregada, etc.

Uno de los casos más comunes también se refieren a las falsificaciones de los consentimientos informados por escrito en los que por cualquier causa una vez que se observa que no consta en la historia clínica este documento se decide realizar la firma del paciente en los mismos sin que estos la reconozcan como propia.

También son habituales denuncias cuyo origen tienen sus antecedentes en las quejas de profesionales que forman parte del equipo del hospital o comentarios realizados a los pacientes o familiares, sobre la forma de actuar o tratar a los pacientes por parte de uno de los médicos.

Los anteriores supuestos y otros pueden tener importantes repercusiones legales, no solo patrimoniales sino también penales, así por ejemplo la falsificación de documento privado con el fin de perjudicar a un tercero es considerado como delito con penas de privación de libertad recogidas en nuestro Código Penal.

Lo ideal en estos casos es disponer de una buena y solvente defensa legal experta en estas lides para asegurarle una correcta resolución de su problema.

 

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