El impacto del nuevo baremo en los seguros de responsabilidad civil profesional

La entrada en vigor del nuevo baremo de tráfico ha supuesto una adecuación de las indemnizaciones por daños personales a la situación personal, familiar y laboral de la víctima.

Este hecho, que puede parecer lógico y razonable, tiene varias consecuencias especialmente severas en los casos en los que se enjuician los actos médicos, multiplicando la cuantía de las reclamaciones y las indemnizaciones.

Las nuevas variables para el cálculo indemnizatorio, desde el punto de vista teórico, supone incremento medio de las indemnizaciones del 50 % en las indemnizaciones por muerte, 35 % de media en las secuelas y 12,8 % en las indemnizaciones por lesiones. En el ámbito de la Sanidad estas reclamaciones se han disparado más del 100 % siendo en algunas ocasiones superadas en un 500 %.

La evolución de los más de dos años de aplicación del baremo ha traído consecuencias dispares; así como el seguro de automóvil ha visto reducir su impacto siniestral, en el caso de los seguros de responsabilidad civil profesional del ámbito sanitario, se ha conjugado un doble efecto pernicioso: el incremento exponencial de los importes reclamados, junto con la incertidumbre y la larga duración en la maduración de este tipo de siniestros ya que pueden alargarse más de 10 años.

¿Por qué esta disparidad e impactos?

La Ley 35/2015 trata de establecer una equidad entre el daño y la indemnización, esto ha provocados un descenso en las indemnizaciones por lesiones leves que suponen casi el 90% en los casos de accidentes de tráfico. Claro ejemplo ha sido el latigazo cervical donde la ley, además de endurecer los criterios para reconocer esta lesión ha reducido, notablemente, el importe con el que se indemniza.

En cuanto a la actividad médica las lesiones por mala praxis suelen situarse dentro de niveles graves o muy graves: fallecimientos y secuelas de larga duración, que es donde la ley ha previsto importantes incrementos en la cuantía indemnizable que en algunos casos puede llegar a quintuplicar el importe.

Hay que tener en cuenta que, junto con este enfoque, los siniestros por mala praxis médica tienen una evolución de largo plazo por lo que se ha generado un alto nivel de incertidumbre en las compañías aseguradoras que cubren este tipo de riesgo, situación que está provocando el endurecimiento del mercado asegurador en la responsabilidad civil sanitaria.

Hemos visto como entidades aseguradoras que tradicionalmente han estado apostando por el sector sanitario, han ido abandonando la defensa de los profesionales de la salud.

Actualmente han surgido nuevas fórmulas de aseguramiento que trasladan al cliente gran parte del riesgo apostando por políticas de auto-aseguramiento y/o low cost, suprimiendo coberturas, limitando garantías y capitales, y lo más importante reduciendo notablemente la calidad en el servicio.

Aún así, desde Uniteco puede estar seguro de que su responsabilidad civil descansa en las mejores manos, no solo técnicamente al estar amparado por un condicionado ajustado a sus necesidades, sino por la calidad y experiencia en el trato de los siniestros.