Imputados cuatro médicos por el retraso en la llegada de una ambulancia

La coordinación de las emergencias pueden acabar jugando una mala pasada a sus trabajadores, ya que dependen de su organización para atender a los pacientes. No solo se trata de la celeridad en la asistencia y en el traslado de los pacientes a un hospital ante casos graves ya que la coordinación de los efectivos que participan es fundamental.

En este caso se mezclaron todos los elementos que acabaron desembocando en la muerte de un bebé. Una mujer parapléjica se puso de parto prematuramente, de 34 semanas, en su domicilio. El padre llamó a los servicios de emergencia para que enviaran una ambulancia que trasladara a su mujer al hospital. La ambulancia tardó más de una hora en llegar al domicilio. Durante ese tiempo, el padre volvió a llamar varias veces, incluso a la Policía Local. Éstos se pusieron en contacto con el médico de guardia del centro de salud más cercano, pero este se negó a dejar su puesto si la emergencia no era activada por el 112, que no se había comunicado con ella.

Dado que la ambulancia no llegaba, los padres decidieron ir al hospital por sus propios medios. La mujer se puso de parto en el garaje, cuando estaban a punto de coger el coche.

Tras estos hechos han sido imputados cuatro médicos por el juez de instrucción que lleva el caso: el médico de Atención Primaria del centro de salud y tres del centro de coordinación del 112.

El forense ha emitido un dictamen en el que afirma que debido a «la situación de emergencia de un parto prematuro, y de la paraplejia de la madre, un rápida asistencia y traslado al hospital hubiese evitado el daño cerebral y el catastrófico pronóstico neurológico con consecuencia de muerte».

El juzgado ha pedido al Summa 112 los datos completos de los recursos sanitarios enviados esa noche al domicilio de esta familia, las filiaciones completas de estas dotaciones, los recursos disponibles que había esa jornada, los movimientos de las ambulancias disponibles y los datos de los médicos que gestionaron esta emergencia. Además de las grabaciones de las llamadas recibidas por el 112 entre la 01:00 y las 02:30 del 4 de septiembre de 2018.

De momento, la Guardia Civil señala en un informe que aunque la primera llamada de los padres se produjo a la 01:06, el Summa 112 no activó ningún recurso hasta la 01:50, es decir, 44 minutos después. En ese momento, Bruno ya había nacido en casa. Esa ambulancia llegó al domicilio a las 02:08.

La investigación judicial aclarará la labor de los facultativos del 112 imputados, así como los de la médico del centro de salud. Hay que tener en cuenta que en casos de guardias o en los que un médico sea el responsable de un centro, no pueden abandonar sus puestos de trabajo y por lo tanto sus obligaciones a no ser que se realicen a través de protocolos previamente establecidos.