Médicos y policías: una relación –a veces- explosiva

En el caso de esta semana vamos a analizar la surrealista actuación de un policía que acabó denunciando a una médico por no realizar una actuación que le correspondía a él. El total desconocimiento de los protocolos de actuación por parte de este policía acabaron provocando una denuncia contra la médico.

Este caso ocurrió en un consultorio de atención primaria de un pequeño pueblo de la Comunidad de Madrid. La doctora, asistida únicamente por un enfermero y un administrativo, estaba pasando consulta a la multitud de pacientes que esperaban a primera hora de la mañana. En mitad de una consulta entró un policía que, sin llamar a la puerta ni identificarse, le comunica que hay una señora mayor en la calle que dice no encontrarse bien.

Al parecer la señora tenía problemas para respirar, aunque en ningún momento el agente expresó que se tratara de una situación alarmante. Tampoco especificó la calle en la que se encontraba, dando a entender que estaba bastante lejos del centro.

La doctora le comentó al policía que no podía salir del centro y dejarlo desatendido, ya que es lo que marca el protocolo, además de tener pacientes que requerían su asistencia. Casualmente el paciente que estaba siendo atendido en ese momento era también una persona con dificultades respiratorias.

La doctora le pregunta al policía si habían activado el protocolo previsto para estos casos, que básicamente se trataba de avisar al número de emergencias 112 para que acudieran a atender a la señora.

El agente, ante las preguntas de la doctora, se limitó a encogerse de hombros sin contestar a la pregunta. La doctora al ver la escasa reacción del agente, insistió de nuevo en la necesidad de activar el protocolo e incidiendo en que debían de llamar al 112, y que ellos ya decidirían qué hacer. Además explicó que en el caso de que ellos no estuvieran disponibles, saldría a atender a la señora, aunque tuviera que abandonar a los pacientes que se encontraban agolpados en la sala de espera.

Tras explicarle al agente cómo debían de actuar en estos casos, y entendiendo que, lógicamente, se iniciaría el protocolo, la doctora comentó el asunto con sus compañeros para estar atentos a una posible llamada del 112. Finalmente el 112 no llamó.

Al día siguiente, ante la sorpresa del personal que se encontraba en el Centro de Salud, aparecen dos agentes preguntando por la médico que se encontraba en consulta la mañana del día anterior e “invitando a la doctora” a ir comisaría a declarar sobre unos hechos que se habían denunciado, y que al parecer guardaban relación con el incidente del día anterior.

Cuando la doctora recibe la denuncia, se da cuenta sorprendentemente, de que se le imputa un delito de omisión del deber de socorro, y se le cita para declarar como imputada.

La doctora llamo a Uniteco Profesional para saber si su póliza integral Premium cubría la asistencia jurídica de una acción tipificada como dolosa y que por norma general ninguna compañía suele cubrir. pero que la póliza Premium integral si recoge la defensa para estos hechos por lo que se le asigno un abogado que la defendiera ante esta denuncia.

Al tener acceso al informe de urgencias, y a la denuncia presentada, se aprecia que la paciente, la cual fue traslada a otro centro hospitalario, fue dada de alta en menos de tres horas, no prescribiendo ningún tratamiento especial, diferente al habitual, por lo que la urgencia no parecía de tal magnitud.

Finalmente el procedimiento penal se archivó para la doctora, sin embargo nadie le quita a la doctora el mal rato como consecuencia de una denuncia injustificada y los nervios al tenerse que enfrentar a una imputación en el juzgado.

Como todos nuestros lectores saben, cada vez resulta más complicado ejercer la profesión médica, dadas las continuas quejas y reclamaciones que los profesionales reciben por parte de los pacientes, pero ¿también de quienes se supone que deben defender el cumplimiento de las leyes?

8 Comentarios

  1. Mmmm… Lo de no dejar desatendido el centro lo entiendo…

    Pero ¿por qué, en lugar de entretenerse discutiendo “quien debía activar el protocolo” e instruyendo al agente sobre “como iniciar el protocolo” desde la misma consulta de la doctora se llamó al 112 para que directamente se hiciera cargo?

    evidentemente parece que la médico no podía abandonar su puesto, pero ¿No se tuvo en cuenta que en ese momento lo prioritario era atender a la señora, y ya luego disctir sobre las competencias de cada uno? Lo de que luego, según el informe de urgencias, la urgencia no era para tanto, a mi me sobra. En ese momento no sabían si era o no parta tanto.

    Cuando empezamos a olvidar que tratamos con personas y no con números es que algo no esamos haciendo bien.

    Seguro que la actuación de esta médico es pefectamente legal. Pero echo de menos un poco de autocrítica y de más un cierto corporativismo innecesario a la hora de explicar el caso.

    Gracias

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  2. A la vista de lo ocurrido el “delito por omisión de socorro” no se sustenta. No obstante es una situación relativamente frecuente la que se describe y con la que hay que tener cuidado. El estar trabajando en el interior de un Centro Médico no debe ser nunca excusa “para salir a la calle” a atender una situación urgente real, en un punto cercano y no subjetiva-el policía no tiene conocimientos para saber hasta que punto una situación es urgente o no, con riesgo real” como parece ser opinó el policia que intervino, tal y como se demostró posteriormente. Alguién debería haberle aconsejado al policía no actuar tan vehementemente.

    “La pena de banquillo” que sufrimos los médicos, muchas veces injustifica, nadie te la quita y debería ser contrarestada con la debida indemnización o por lo menos una aclaración oficial por parte de la policía asumiendo el error. Una “pena de banquillo”, aunque se archive el caso, siempre da lugar a un desgaste emocional y “habladurias en el entorno” que también producen un daño moral.
    Saludos

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  3. Comentario al caso expuesto:
    Como norma general: cabe recordar que ante una situación de urgencia el médico debe acudir de inmediato siempre que no esté atendiendo otra urgencia o tenga una causa de justificación legal (las que contempla el Código Penal art. 195 y 196)para no ir. Conocer si el caso que se le plantea es una verdadera urgencia o no solo lo puede establecer valorando clínicamente al paciente, por lo que en cualquier caso debe acudir al llamamiento; máxime cuando la persona que solicita la asistencia urgente tiene cierta garantía de verosimilitud (p.e. si es requerida por un policía).
    En el caso que se plantea, parece que la paciente se encontraba lejos del lugar en que se encontraba la médico y por tanto los servicios de urgencia (SAMUR)podrían llegar antes que ella. Creo que la médico podría haber planteado al policía la posibilidad de “atender la urgencia en su lugar de trabajo -en su consulta del Centro de Salud- trasladando la policía a la paciente a dicho centro”. Hay que recordar que también la policía puede incurrir en el delito de “omisión de deber de socorro”, si se negara a facilitar ese traslado de la paciente a instancia de la médico.
    Dr. Luis J. Segura Abad. Vocal de la Comisión Deontológica y Médico Forense.

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  4. Como medico puedo aportar mi opinión en los siguientes terminos:
    1.- Cuando un agente de la autoridad QUE NO TIENE CONOCIMIENTOS MEDICOS acude a un medico y le dice que hay una persona en la calle que se encuentra muy mal, SI EL MEDICO NO ESTÁ ATENDIENDO UNA URGENCIA VITAL, tiene la obligacion de ir ACOMPAÑADA POR EL AGENTE a valorar lo mal que se encuentra el/la paciente. De no ser tan urgente, ya es cuestion del medico interponer una queja ante su superior medico por haberse visto obligada por el agente a abandonar su consulta, y si su superior medico entiende que dicho acto está fuera de protocolo de actuacion por parte del agente, actuar en consecuencia.
    2. LLama la atencion de que “la posible exculpacion de la doctora” fué en parte por la POCO GRAVEDAD del cuadro. Pero vuelvo a recordar que eso NO ERA FUNCION DE VALORARLO EL AGENTE.
    3.- Mi opinion como medico que he vivido muchos casao semejantes es que SIEMPRE SE HA DE SALIR A AUXILIAR al paciente, y a la vez comunicar la administrativa de dicha salida OBLIGADA POR EL AGENTE al coordinarod medico correspondiente para que llegado el caso manden a otro medico sustituto para cubrir la temporal ausencia del medico( la medico) de su consultorio…
    Saludos

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  5. La acción del agente prepotente e ignorante de sus obligaciones ,no fue sancionado o denunciado?Hubo contradenuncia a la persona que puso la demanda?
    En el caso de no ser así ,la Dra se llevó el sofocón y aquí paz y después gloria

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  6. Es una pena que nuestras autoridades acaben actuando de una manera que recuerda más al matonismo vengativo que al espíritu de servicio que debe regir su vida. Lo que ha hecho el policía parece un: “¿que dices que el que está actuando mal soy yo? ¡Te vas a enterar!”
    Las cosas claras:
    Lo primero que debía hacer el agente es llamar al 112, y después ir al centro de salud, al restaurante más cercano, o donde le parezca, a ver si hay algún médico, o lo que sea.
    Pero antes debe llamar a otro agente para que acuda y se quede en “el lugar de los hechos”, e incluso realice la reanimación de la paciente si fuera preciso, mientras otro va de aquí para allá buscando ayuda y el SAMUR está en camino. Porque los policías deben saber reanimación también, por si alguien no conoce este hecho.
    ¿Debo recordar también que un agente de servicio lleva una radio para cumplir de inmediato con cualquier protocolo?

    Todo esto ha sido un dislate. Seguiría dando más detalles, pero donde yo quiero llegar es a lo siguiente:
    1- Una denuncia improcedente puede ser una falta por parte del agente. Falta que puede ser grave. Como en el caso que nos ocupa acusaba a la médico de algo grave, la falta del agente es proporcional a lo denunciado.
    2- Si el agente no siguió el protocolo (y desde luego que no lo siguió), a partir de ahí las cosas no suelen ir sino mal. Por suerte para la paciente la cosa acabó bien, pero el agente en este caso tiene una responsabilidad y, por ello, una culpa ineludibles. Independientemente de la posible culpa o no de la médico o de cualquier otro.
    Por todo lo anterior, como mínimo, dicho agente debería ser sancionado. Y esta vez de forma procedente. En un régimen disciplinario como la Policía, el llamar la atención de un agente, sancionarle si es preciso y hacer que se sepa para que el resto tome nota, debe ocurrir sin que intervenga otra institución. Sus superiores deberían haber hecho algo al respecto.
    Pero lo habitual es que no les digan nada y así nos va.
    Esto no debía haber llegado a juicio nunca. Los superiores del agente debieron haberlo evitado.

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