La evolución desfavorable tras una intervención es ajena a la praxis médica

Un paciente acudió por primera vez al hospital por una serie de dolores en la espalda que no le permitían andar con comodidad. Cuando le atendieron, comentó no haber sufrido ningún accidente ni haber realizado actos bruscos que le hubieran causado estos dolores, sino que le habían ido apareciendo poco a poco, de menos a más. Decidió ir a la primera consulta en el hospital, porque los dolores estaban siendo muy intensos e insoportables.

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