Radiología: 1.000.000 € costó el error en la lectura de una resonancia

La atención al detalle es vital en una profesión como la que desempeñan los médicos. Los médicos salvan vidas pero un pequeño error puede condenar la suya. A la hora de entregar los resultados de cualquier tipo de prueba médica hay que prestar atención y revisar los informes para ver que todo sea correcto, evitando deficiencia o ausencia de un diagnóstico o un resultado incorrecto. En cuanto a la cobertura del seguro de responsabilidad civil profesional, es fundamental que el capital cubierto sea el correcto para evitar tener que responder con el propio patrimonio en caso de condena o sufrir embargos que satisfagan la indemnización.

Un paciente demandó al radiólogo, a la clínica donde se le realizó la prueba y a la aseguradora solicitando la cantidad de 1.400.000 euros más costas por daños y perjuicios. Los afectados alegaron que a consecuencia de la incorrecta lectura de las pruebas radiográficas por parte del radiólogo no se estableció un tratamiento adecuado para evitar el ictus sufrido posteriormente por el paciente.

El demandado suscribió un informe –según los peritos- que no mostraba correlación alguna con el resultado real de la resonancia magnética nuclear y de la angiorresonancia intracraneal. Se acusaba al médico de que la incorrecta lectura de estas pruebas llevó al paciente a sufrir un ictus apopléjico, lo que le provocó una severa disfunción física, pasando a ser una persona totalmente dependiente.

El médico demandando negó su responsabilidad ya que, según él, no existía acción negligente por su parte ya que no realizó ni la prueba de angiografía, ni la imprimió, ni hizo entrega del informe, al que le faltaba la parte descriptiva y el dictamen, además de su valoración. El demandado alegó que si se hubiera entregado a un especialista se hubiera observado que faltaban dichas partes en el informe. El doctor consideró que ese daño no se hubiera producido si el hospital o el afectado hubieran actuado de forma más diligente en el tratamiento de la dolencia.

La aseguradora demandada también se opuso rechazando tener suscrito con el demandante contrato de seguro de la modalidad de asistencia sanitaria. Por su parte, el hospital alegó que puso a disposición del paciente y el doctor los medios para realizar las pruebas solicitadas por el facultativo.

El juez tras analizar los informes periciales y la documentación aportada concluyó que hubo un error por parte del radiólogo al inferir que las pruebas realizadas eran normales, ya que como muestra el dictamen de uno de los peritos se apreciaba una trombosis de la carótida interna izquierda, y en la angiorresonancia intracraneal se estimaba una clara asimetría de carótidas interna.

Con todo lo expuesto se apuntaba a la responsabilidad del radiólogo, ya que el error en la lectura de las pruebas supuso que el paciente no percibiera la atención adecuada en el momento oportuno. En lo que atañe a la responsabilidad de la aseguradora, el juez declaró que la jurisprudencia es unánime en este sentido a la hora de rechazar la responsabilidad de las aseguradoras en supuestos de mala praxis, cuando la póliza da cobertura mediante el sistema de reembolso.

Por su parte, en cuanto a la responsabilidad del centro hospitalario se demostró que la prueba se realizó de forma correcta, siendo independiente que el informe del radiólogo fuera incorrecto. Además no constaba que se hubiera producido un funcionamiento defectuoso de ninguna de las instalaciones. La clínica se limitó a poner a disposición tanto del paciente como del facultativo los medios materiales para la realización de las pruebas.

El magistrado absolvió al centro hospitalario ya que el paciente eligió tanto al facultativo como la clínica donde realizar las pruebas. De esta manera, al no haber existido un funcionamiento incorrecto de las instalaciones, el centro no tenía que responder por la actuación del especialista.

La sentencia condenó parcialmente al radiólogo a pagar una cantidad cercana al millón de euros más los intereses legales y costas. Por su parte tanto la aseguradora como el centro hospitalario fueron absueltos por el magistrado.

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