Reclamaciones por acoso laboral en el trabajo

La práctica médica da lugar a infinitud de tipologías de reclamaciones como ya hemos expuesto todas las semanas en este blog. Conocer la tipología o las causas de las mismas pueden ayudarnos a prevenir el vernos envueltos en algunas de estas reclamaciones o al menos poner las bases para salir airosos de un posible procedimiento judicial.

Esta semana traemos a colación las reclamaciones que se pueden producir en el seno del ámbito laboral en la relación con los propios compañeros de trabajo.

Las reclamaciones más habituales que podemos ver son las derivadas de insultos, amenazas, coacciones, acoso laboral, acoso sexual, etc. por ello nuestra recomendación sería contar con una póliza de defensa jurídica para protegernos de estas situaciones ajenas a la actividad profesional médica pero que guardan una relación cercana a la misma.

En este sentido lo primero que tenemos que intentar es identificar el problema, saber si somos el objeto principal de la reclamación o un instrumento para poder reclamar al verdadero actor principal: la empresa. Si podemos distinguir por parte de alguno de los compañeros esta animadversión, deberemos asesorarnos y actuar con cautela. Si nosotros somos los responsables del departamento debemos dejar constancia por escrito de las situaciones que vayan ocurriendo y que se utilizará como prueba frente a la acusación falsa que se pueda verter en nuestra contra. Este tipo de reclamaciones se caracterizan por producirse de una manera continuada por lo que nos ayudará a identificar la situación de la misma.

En el histórico de los siniestros que hemos recibido podemos encontrar casos de trabajadores que han denunciado al responsable de una clínica dental por supuesto acoso laboral, cuando lo cierto es que el auxiliar estaba derivando pacientes a otras clínicas.
Hemos tenido casos en los que, ante un despido, se ha denunciado a un miembro del equipo médico por supuesto acoso sexual por parte de otro compañero. También se han denunciado vejaciones por parte de un médico a sus residentes.

Aunque estas situaciones no son habituales, existen y por lo tanto no está de más conocerlas para poner el remedio lo antes posible. La mejor defensa es siempre un buen ataque, y por ello recomendamos siempre disponer de una póliza de responsabilidad civil, como la mediada por Uniteco Profesional, que cubra estas contingencias.

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