Reclamaciones infundadas: dolores de cabeza y mucho tiempo y dinero invertidos

La sociedad en la que vivimos, con una creciente cultura de la reclamación, supone que en muchas ocasiones el objeto de la misma sea totalmente infundada y carente de razón, sin embargo nos podemos ver envueltos en una en un abrir y cerrar de ojos, que puede ser en el mejor de los casos civil, solamente cuestiones económicas, pero lamentablemente son muchos los casos que van por la vía penal con la angustia que supone a priori ser acusado y bajo posibles penas de prisión o inhabilitación.

Este tipo de reclamaciones suelen tener varios rasgos en común o coincidencias y se suelen caracterizar porque, a diferencia de la póliza que intermedia Uniteco Profesional, no están cubiertas en el seguro, por eso es importante leer la letra pequeña y saber si nuestro seguro cubre todo tipo de reclamaciones y situaciones que a priori podríamos denominarlas como tal.

Dentro de los rasgos habituales en este tipo de reclamaciones se encuentras las demandas o denuncias presentadas por los abogados de justicia gratuita. Nos encontramos con situaciones en las que al abogado le da igual presentar una demanda con independencia de la fundamentación por cuanto que no tiene riesgo monetario alguno. Sin embargo el profesional sanitario no solo se ve sometido a un tercer grado y enjuiciada su responsabilidad, sino a unos gastos procesales importantes que en ocasiones pueden ascender hasta más de 100.000€ en atención a la reclamación que realice el reclamante con justicia gratuita. En caso de que el resultado sea finalmente favorable para el médico, el derecho a reclamar por este perjuicio no podrá ser ejercitado pues el reclamante tenía concedida esa asistencia jurídica gratuita.

En otras ocasiones, el reclamante acude a las comisiones deontológicas o juntas de consumo intentando que la falta de formalidad del procedimiento le pueda favorecer o que un paso en falso del profesional le ponga en una posición ventajosa por la confianza de pensar que no va a pasar nada. Recordamos que ante cualquier reclamación es necesario dejarse asesorar, no contestar sin ser valorada la reclamación por abogados especializados y, siempre, dar parte al seguro para evitar gastos y molestias innecesarias.

Lo normal es que finalmente tengamos el resultado esperado y que salgamos del procedimiento victoriosos. Es el momento de valorar si realmente queremos reclamar frente a aquel que nos ha puesto en una posición tan perjudicial y dolorosa. Es en este momento donde entran las garantías de contraataque. Es importante contar con la misma en sus coberturas pues si bien no suele ser necesaria su utilización habitualmente, el hecho de tenerla nos garantiza un arma para poder contrarrestar la proliferación de reclamaciones que crece cada día ya que los reclamantes y sus abogados se han dado cuenta de que les sale muy barato presentar una reclamación y que sus actuaciones no tengan consecuencias.

Recuerde que ante cualquier reclamación debe contactar con su seguro y con sus abogados especialistas y déjese asesorar: prevenir es curar también en este caso.

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