Ni siquiera los métodos menos invasivos están exentos de una reclamación

A pesar de que los profesionales sanitarios ponen a disposición de los pacientes todos los medios a su alcance para procurar la curación completa de sus pacientes, esto no siempre se consigue. Esta no consecución de resultados y la correspondiente frustración del paciente lleva aparejado en muchos casos la ruptura de la relación médico-paciente y posteriormente una reclamación frente al profesional sanitario.

Es muy habitual ver en las consultas de los traumatólogos, como ante un accidente, que los pacientes tienen dolores permanentes que desean que sean resueltos cuanto antes para volver a llevar una vida con normalidad.

El paciente no se da cuenta que cada persona es diferente y que su cuerpo responderá mejor a unos tratamientos que a otros. Como si de un taller se tratara, suelen pedir salir de la consulta como nuevos cuando esto es científicamente imposible.

La labor fundamental del profesional por lo tanto es la información al paciente, la explicación de las alternativas posibles y la enseñanza al paciente de que puede que haya tratamientos que no sean suficientes.

Se recomienda -evidentemente atenderá a las circunstancias del caso- que los primeros métodos no sean invasivos o quirúrgicos, es decir la aplicación de técnicas como la rehabilitación, la farmacológica o la ozonoterapia en algunas patologías puede aliviar considerablemente el dolor de los pacientes.

Es decir, debemos de procurar ir de menos a más y enseñarle al paciente que esto va en beneficio de su salud pues, aunque las intervenciones son seguras, siempre los riesgos son mayores y debemos de procurar evitar esos riesgos.

Si bien en estas técnicas menos invasivas los riesgos son menores no significa que no existan por lo que se recomienda siempre mantener informado al paciente y aunque no es una obligación estrictamente legal proveerse de un buen consentimiento informado pues la interpretación de la ley 41/2002 cada vez tiene una interpretación más extensiva.

A pesar de realizar todo correctamente no estamos exentos de tener una reclamación, por lo que si al menos hemos seguidos los pasos anteriores nuestro abogado tendrá la posibilidad de defendernos con un mayor número de pruebas y, por lo tanto, de garantía de éxito.

Ejemplo de reclamación
Un paciente acudió a una clínica traumatológica para ver si podía dar solución a unos fuertes dolores que tenía como consecuencia de un importante accidente conduciendo un quad. Como consecuencia de este accidente el paciente se vio obligado a peregrinar por distintos especialistas con el fin de poder dar solución a los daños sufridos.

No obteniéndose el resultado esperado su médico de referencia y confianza le recomendó la posibilidad de realizar un tratamiento por la técnica de la ozonoterapia y de los posibles resultados positivos de la misma. Este tratamiento consiste en los efectos benéficos del gas en el organismo que son muy variados. El ozono actúa como antioxidante; inmunomodulador; además a nivel de los glóbulos rojos se incrementa la liberación de oxígeno generando un mayor transporte a las células, mejorando la función celular y la circulación en general, además de ser un poderoso germicida

El ozono para uso medicinal es una mezcla de oxígeno-ozono, que se logra por el paso de oxígeno puro por una descarga eléctrica de alto voltaje y alta frecuencia. Esta reacción química, realizada por un equipo especial de electromedicina, produce un gas con distintas concentraciones de ozono, acorde a la patología y el tratamiento.

El gas, al entrar en contacto con el organismo produce, cambios químicos terapéuticos. El oxígeno-ozono al entrar en la sangre reacciona con los ácidos grasos insaturados convirtiéndolos en ozónidos y luego en peróxidos. El hierro de la sangre actúa como catalítico. Esta reacción hace que la hemoglobina libere oxígeno adicional en el torrente sanguíneo, se puede comprobar por el leve aumento de la presión arterial y el descenso de la presión venosa. Por otro lado, el aumento de los peróxidos favorece la oxidación celular y fortalece el sistema inmunológico.

La ozonoterapia no es una medicina alternativa, sino que es considerada una medicina natural. Sobre la base de todos los conocimientos que requiere la aplicación del gas, instrumenta los tratamientos con ozono independientemente de la utilización de fármacos específicos. El ozono también es utilizado como un potente inmunoestimulante, desactivador del dolor y antiinflamatorio.

Sin embargo esta técnica no está exenta de riesgos, así los riesgos presentados por la aplicación de dicho tratamiento son quasi-inexistentes, es una práctica incruenta, por lo que como en cualquier tratamiento solo podremos hablar de efectos adversos o contraindicaciones, como son::

– Hipotensión, lipotimias

– Hematomas

– Infección – discitis

– Fístula de L.C.R – Cefalea reversible

– Persistencia de dolor residual

– Reproducción de hernia discal por restos de tejido discal

Pues bien, en el caso del ejemplo la paciente no sufrió ninguna de estas lesiones sino que pasados unos días la paciente sufrió un neumotórax. A pesar de no ser de los riesgos recogidos en la bibliografía lo cierto es que la paciente no dudó en relacionar la técnica a la producción de neumotórax y reclamó judicialmente al doctor por lesiones que estaban claramente cronificadas antes de cualquier actuación del doctor y que se descubrieron gracias a la petición del historial clínico de la paciente que demostró la existencia de determinadas enfermedades pulmonares.

Este ejemplo demuestra la importancia de la información, no solo como una práctica profesional altamente recomendada, sino como la mejor defensa ante una posible reclamación.

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