Reclamaciones por daños subjetivos o falta de resultados

Son muchas las especialidades que se ven enjuiciadas en los juzgados por una supuesta falta de resultados o de los objetivos esperados. Entre las especialidades más reclamadas por estos motivos son las operaciones de cirugía plástica, de estética, la medicina estética, la odontología o la oftalmología principalmente.

En este tipo de actuaciones el paciente acude al médico para que le dé una solución a un “defecto estético”. Una vez resuelto el mismo, y a pesar de que el resultado de la intervención sea el adecuado, el paciente puede no estar conforme y reclamar por una presunta falta de resultados.

La defensa de estos procedimientos suele ser compleja y requiere de una labor de estudio exhaustivo por parte de los abogados en los que deberán de encontrar toda la documentación del expediente que acredite la información prestada al paciente además de su aptitud para ese tipo de intervención, así como explicación de las alternativas.

En muchas ocasiones, estas intervenciones tienen una doble finalidad estética y funcional, como por ejemplo en odontología y tratamientos protésicos u oftalmología y tratamientos con Lasik. En estos casos también será importante demostrar que la indicación quirúrgica tenía una base funcional siendo la estética algo accesorio.

El plus que se exige en estos procedimientos a la defensa sería demostrar con pruebas documentales que:

– Se realizaron las pruebas diagnósticas necesarias para la intervención.

– Se explicó al paciente las alternativas de la técnica a realizar.

– Se informó al paciente de los riesgos de la intervención.

– Se le informó al paciente de la posible necesidad de retoques o nuevas intervenciones.

NUNCA se le garantizó un resultado.

– Si la indicación es funcional, se le informó al paciente de que el tratamiento era funcional a pesar de su componente estético.

– Que tras la intervención es necesario unos controles y periodos de adaptación.

La creencia popular hace pensar que es el reclamante quien tiene que demostrar la responsabilidad en estos casos, sin embargo esta creencia choca con la que se da en el juzgado, donde se exige al médico que demuestre que realmente actuó con la diligencia debida y que puso todos los medios e información al alcance del paciente ante la intervención que se iba a realizar.

Dejenos su comentario.