Seguros baratos: una moda peligrosa

Nadie es ajeno al bombardeo de ofertas variadas en seguros con llamativos precios muy lejanos a los que habitualmente se manejan. Al margen de ofertas puntuales, habitualmente estos precios esconden excepciones escondidas en la letra pequeña. En caso de un siniestro cada vez se vuelve más fundamental contar con un profesional experto en seguros que ayude al tedioso trance de una reclamación.

Es precisamente en esta letra pequeña donde se esconden las reducciones en los precios de algunas pólizas. Cuando se estudia el contenido de las condiciones generales de este tipo de pólizas un ojo experto puede encontrar lo que falta. Aparentemente pueden parecer que solucionan la necesidad de estar cubiertos, cuando en realidad son seguros cuya protección deja demasiados cabos sueltos, coberturas insuficientes en cuanto al capital cubierto o que están sujetas a unas condiciones claramente insuficientes.

Este es otro de los momentos en los que es necesario un corredor, un experto en el mundo de los seguros que analice sus necesidades profesionales y personales para orientarle cuál es el seguro que mejor se adapta a su realidad.

No caiga en la trampa del precio. En caso de que se le haga irresistible siempre puede consultar con un corredor, no le costará más y le vendrá mejor ya que podrá tener la tranquilidad de contar con la seguridad que da tener un experto en la gestión de sus riesgos.

Una vez analizados estos riesgos se debe buscar la compañía cuyo seguro ofrezca la mejor calidad y precio que mejor se adecua a esas necesidades. El precio es un factor importante, pero no debe ser el condicionante por el cual ahorremos en nuestra protección.

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