La praxis médica siempre se apoya en los protocolos médicos

Una mujer demandó a su servicio público de salud alegando que se le había privado de la capacidad de decidir sobre la interrupción de su embarazo ante el supuesto de malformaciones. Durante su embarazo se le realizó la prueba del pliegue nucal a los tres meses con resultado negativo y varias ecografías con un resultado normal. Todas estas pruebas indicaban que el bebé nacería perfectamente sano. Cuando finalmente dio a luz, el bebé nació con síndrome de Down y con graves problemas cardiacos, por los que tuvo que ser intervenido.

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