Un dolor en el hombro termina con el fallecimiento de una paciente

Una paciente de 37 años, sin antecedentes médicos de interés, acudió a su facultativo de Atención Primaria en su centro de salud al presentar dolor en su hombro derecho, con unas 12 horas de evolución y fiebre, donde se le recomendó tratamiento antiinflamatorio.

Al día siguiente, ante la persistencia del dolor, la paciente acudió al servicio de Urgencias de su hospital, donde fue atendida por la doctora a posteriori enjuiciada, que solicitó una radiografía del hombro derecho, prescribiéndole de nuevo antiinflamatorios.

Ese mismo día, ante la ineficacia del tratamiento y persistiendo los síntomas, acudió nuevamente a su centro de salud, donde su médico le prescribió analgésicos y miorrelajantes.

Al siguiente día la paciente se presentó de nuevo en su centro de salud ya con un estado de malestar general. Ante la sospecha, esta vez sí, de un proceso infeccioso grave, se le derivó de forma urgente a su hospital.

Una vez allí, se procedió a su ingreso en la UCI por presentar hipotensión y mala perfusión general, donde se le aplicó tratamiento con antibioterapia empírica de amplio espectro. Se le realizaron varias pruebas diagnósticas consistentes en una ecografía de partes blandas, un estudio mediante Doppler y TAC torácico abdominal –pautándose a la vista de los resultados–, una revisión quirúrgica para limpieza y, en su caso, una fasciotomía. La paciente presentaba un rápido deterioro de su estado general que impedía la realización de la cirugía, desarrollando un fallo multiorgánico que provocó su fallecimiento, tres días después de su primera visita al centro de salud.

La defensa de la doctora, a cargo de DS Legal Group, hizo especial hincapié en varios elementos que fueron tenidos en cuenta por el juzgador para la desestimación de la reclamación y la absolución de la doctora.

En primer lugar, los abogados mostraron su sorpresa y estupor al ver que el enjuiciamiento se realizaba solamente contra esta profesional, quien, por los hechos ocurridos, se vio acusada por una actuación totalmente puntual realizada en el seno de una urgencia médica, en la que actuaron otros muchos profesionales.

En el hospital, el día de la actuación de la doctora encausada, quedaron como hechos probados:

1.- Que la doctora enjuiciada solo vio en una ocasión a la paciente en la urgencia.

2.- Que, tanto en el triaje como en la exploración, no se habló de fiebre y no existía evidencia de manifestación alguna de venir diferida de su centro de salud.

3.- Que la exploración clínica era compatible con hombro doloroso, puesto que la propia paciente refirió a las enfermeras sufrir un tirón.

4.- Que, solicitadas en base a ese cuadro clínico, le fueron realizadas más pruebas por otros profesionales, siendo informadas como normales.

Dentro de los distintos profesionales que valoraron y vieron a la paciente no se entiende que la forense la señalara en su informe solo a ella, con la consiguiente carga de responsabilidad incluso de actos no realizados por ella, si bien es cierto que todos los médicos actuaron de acuerdo a la lex artis ad hoc y así quedó reconocido en la sentencia.

En segundo lugar, se alegó que el informe de la forense presentaba un importante error: se realizaba una valoración de la praxis desde una posición ex post y no ex ante, como deben valorarse los casos clínicos. Así, la sentencia recogió que no podía enjuiciarse el trabajo de un profesional sanitario conociendo el resultado de los hechos, pues viciaría el contenido del informe, como así sucedió.

Además, se alegó como dato fundamental que la enfermedad sufrida por la paciente –fascitis necrosante– tiene una alta mortalidad en sí misma, a pesar de los mecanismos existentes en la actualidad para su tratamiento.

El juzgador entendió que la forense se equivocó de manera rotunda al afirmar que la paciente tenía fiebre mantenida en su informe, absolviendo a la doctora al existir datos contundentes para establecer la correcta actuación de ésta a pesar del error diagnóstico, pues el tipo de enfermedad que presentaba la paciente es difícil de diagnosticar.